UN MOVIMIENTO SOCIAL DE
UN MOVIMIENTO SOCIAL DE

DUELO POR LA PÉRDIDA DE UN TRABAJO

Duelo por pérdida de trabajo

El trabajo nos relaciona socialmente y nos aporta una estabilidad y con su pérdida todo esto cambia y afecta directamente a otros aspectos: rutinas, casa, amistades, identidad y autoestima, proyectos de vida, estatus socio económico. Es por eso que la pérdida de un trabajo implica un proceso de elaboración del duelo, de manera que os presentamos varios recursos que pueden ayudaros a lo largo del proceso:

 Reconocer y normalizar nuestras emociones

Significa darnos el permiso de sentirlas, observarlas y expresarlas. Es posible que la pérdida del trabajo te genere una sensación de incredulidad, esto se debe a que la noticia ha podido ser totalmente inesperada y todas tus expectativas y planes se han visto interrumpidos. Situarnos en este punto es el primer paso para aceptar la realidad de la pérdida. Crear un diario emocional, en el que puedas escribir cómo te sientes y qué pensamientos son los que te repites y que dan significado a la pérdida, puede acercarte a ser más consciente de tu experiencia emocional. Otra manera de expresarnos puede ser a través de la pintura; pintar nuestras emociones supone una manera muy visual para reconocer y entender cómo nos sentimos.

 Intenta no precipitarte

Es posible que frente a la pérdida del trabajo estemos más pendientes de las emociones desagradables, ya que éstas nacen de la experiencia de pérdida y es natural que duela, pero necesitan un tiempo. Puede ocurrir que frente a estas emociones más desagradables actuemos de forma compulsiva para buscar un nuevo trabajo, o te sientas paralizada, bloqueada, en cualquier caso, te invitamos a que te des un tiempo para hacer una reflexión y valoración personal acerca de tu experiencia laboral. Te sugerimos que anotes en un cuaderno todo lo que aprendiste durante tu paso por ese trabajo, las personas que te llevas de esta experiencia, así como todo aquello que has aportado a esa etapa, tus habilidades, tus logros, etc. Esto te ayudará a conectar con tus valores personales y profesionales y aumentará tu confianza para que cuando sientas que es el momento de buscar nuevas oportunidades, éstas estén acorde a tus objetivos y metas individuales. Además, es posible que, dándote este espacio y este tiempo para valorarte, conectes con la necesidad de formarte en otras áreas o profundizar más en tu terreno profesional, así que escucha lo que surge en ti y acércate desde la calma y el respeto que mereces.

 Cuidar, cultivar y proteger nuestra salud física y emocional

Perder tu lugar de trabajo implica reorganizar tus rutinas, por lo que se recomienda crear hábitos entre semana que te den estructura. Intenta repartir tu tiempo no únicamente enfocándote en la búsqueda de empleo o en las tareas o responsabilidades familiares, sino también en hacer cosas que te gustan, como practicar ejercicio físico; piensa en aquel deporte que alguna vez has pensado en practicar o recupera aquel deporte que por falta de tiempo no has podido practicar.
Intenta mantener una dieta equilibrada y procura que la rutina del sueño no se vea afectada, ya que como señalábamos anteriormente la pérdida de un trabajo puede provocar cambios en nuestros horarios, pero es importante no alejarse demasiado de las rutinas, especialmente del descanso.

Probar algunas técnicas de relajación

Debido a que la pérdida de un lugar de trabajo puede generar episodios de ansiedad por la incertidumbre que provoca la nueva realidad, puede ser útil probar algunas técnicas de relajación, como la respiración diafragmática, la meditación guiada; especialmente si nunca antes has practicado meditación, o el yoga.

La respiración diafragmática no necesita de ningún material, solo de tu presencia y actitud para ponerla en práctica; se trata de una técnica para aprender a respirar de manera profunda y consciente donde puedas sentarte o estirarte.

 

 

 Mantener y conservar las relaciones sociales y familiares

Es importante que no vivas esta experiencia sola. Expresar y compartir nuestras emociones a veces no es fácil, ya sea por la intensidad en la que las estamos sintiendo o porque no estemos acostumbradas o porque no queremos ser una carga para las personas que nos rodean, por eso es importante pensar y reconocer las personas cercanas o familiares con quien sientas que puedes hablar abiertamente. Compartir tu experiencia emocional en un entorno seguro, amable y comprensivo te permitirá liberarte de la carga emocional, además de recibir apoyo por parte de las personas que te rodean. Este punto también es importante en las etapas de duelo por la pérdida de un puesto de trabajo; darnos el permiso y abrazar todas las muestras de apoyo y sostén que nuestro entorno nos regala.

 Pedir ayuda y buscar el apoyo

Recibir ayuda de una profesional de la salud mental puede ser otra vía para afrontar de manera funcional y sana el proceso de duelo por la pérdida del trabajo.

El duelo por la pérdida de un trabajo es una experiencia emocional intensa, pero atendiendo a nuestras necesidades y dando espacio a las emociones, dándonos el permiso para sentirlas y expresarlas, buscando el apoyo adecuado y cuidando de nuestra salud física y mental, puede ayudarnos a transitar por el proceso de una manera más funcional.

Escrito por

Cintia Corral

Psicóloga sanitaria con una mirada integradora especializada en Terapia familiar.

imagen Cintia

Escrito por

Cintia Corral

Psicóloga sanitaria con una mirada integradora especializada en Terapia familiar.